RESEÑA | ¡Shazam!: La Furia de los Dioses

Ya he visto la tan esperada secuela del personaje de Zachary Levi, que supone será el «nuevo inicio» del Universo Cinematográfico de DC que preparan James Gunn y Peter Safran, con David F. Sandberg de regreso como el director.

La secuela ocurre cuando Billy Batson y sus hermanos adoptivos Freddy, Mary, Pedro, Eugene y Darla, también dotados de superpoderes, tienen que enfrentarse a las tres hijas de Atlas: Hespera, Kalypso y Anthea.

Intentar desglosar los elementos de «¡Shazam! Furia de los Dioses» puede ser complicado, ya que la cinta a nivel narrativo plantea muchas ideas, que no terminan de desarrollarse. Por decir un ejemplo, más que ser otra secuela de un superhéroes, la película se deslinda de la ciencia ficción para gradualmente convertirse en una desenfrenada fantasía, cosa que algunos podrían asumir como bueno pero hace que se pierda el mensaje central de la cinta. La primera cinta a pesar de ser otra historia de origen, partía de la idea sobre la importancia de la familia sea adoptiva o no, la amistad y la superación sobre un trauma.

Cosa que no sucede en esta secuela. Su mayor problema es querer cubrir varias temáticas sin profundizar en una concretamente. En momentos es una película de acción, comedia, romance, familiar, fantástica, superhéroes, dramática, pero nunca cubre o dimensiona a sus personajes. Cada uno queda de la misma forma en la que inició, no hay mayor motivación ni siquiera en sus antagonistas. Si analizamos el por qué la secuela no parece agregar ninguna tridimensionalidad o desarrollo a sus personajes, el guión es el problema. Los guionistas encargados fueron Henry Gayden y Chris Morgan. Morgan ha trabajado en su mayoría, en los guiones para Rápidos y Furiosos. De ahí los chistes a esta franquicia. Y Gayden por su parte, ha estado en un número muy limitado de producciones.

El cómo inicia este conflicto, cómo se presentan las antagonistas, cómo se dan los enfrentamientos y posteriormente las resoluciones, todo es de manera tan desordenada, conveniente y vaga sin mayor complicación. Aunque la cinta sí tiene su buena dosis de sorpresas y chistes, se ve opacada por diálogos sosos, cursis, sin peso narrativo. La película en su primer acto tiene un buen ritmo, pero en su desarrollo o segundo acto se torna aburrida y el final/conclusión es simplón.

En cuestión técnica, la película muestra que poco a poco que el cine de superhéroes va en declive. Los efectos visuales son demasiado perceptibles, en los fondos, ambientación, trajes, movimientos. Tanto así que en momentos parece que se usó en su mayoría pantalla verde. Los movimientos de cámara son un sin sentido, los cortes bruscos, tan marcados entre escena y escena pero sobre todo las escenas o tomas extensas que van de sobra. La banda sonora es olvidable y las mejores actuaciones son de parte de Grace Caroline Currey, Zachary Levi y Helen Mirren, que hacen el mejor trabajo posible con el guión que se les asignó, pero finalmente no convencen.

Pero, con lo que sí cuenta esta secuela es 2 escenas post-créditos. La primera siendo la más relevante para el futuro de DC que Peter Safran y Gunn planean construir. La segunda es, a la vez relevante, y un chiste de parte del director.

En conclusión, ¡Shazam! La Furia de los Dioses queda como un desabrido intento de secuela de superhéroes, que pierde su fuerza narrativa conforme avanza la película. Aunque puede ser una gran opción como película palomera, como el «nuevo inicio» para DC Studios, no es el mejor primer paso hacia el futuro de este Universo.

Compartir:

Diego Serna

Cinéfilo, geek, gamer, fan de series y superhéroes, amante de todo lo relacionado al cine y tecnología, gamer, warsie, trekkie, lector y coleccionista

Deja tus comentarios